Los córvidos (cuervos, cornejas...)

corbeau

Las aves de la familia de los córvidos, como la graja y la corneja, están dotadas de una inteligencia muy desarrollada.

Por ello, son más difíciles de ahuyentar de forma duradera. En efecto, se habitúan muy rápido a los repulsivos clásicos.

Responsables de muchas molestias, especialmente en el momento del crecimiento de las semillas, es necesario mantenerlos alejados de los cultivos.

El sistema de funcionamiento del ahuyentador electrónico AviTrac®, cuya patente está solicitada, utiliza de forma innovadora una mezcla de gritos de angustia y de gritos de depredadores.

Reduce al mínimo el efecto de tolerancia en las aves.

Al objeto de reducir aún más el efecto de tolerancia en las aves, resulta útil utilizar otros sistemas de ahuyentamiento como las cometas, los globos o incluso las cintas ahuyentadoras.

Los columbinos (palomas, tórtolas...)

Pigeon

Los columbinos, y especialmente la paloma torcaz, por desgracia son bien conocidos por los agricultores. Ocupan la segunda posición en la clasificación de especies que provocan más estragos en los cultivos (los córvidos son los que se llevan la palma).

Una gran cantidad de agricultores han probado sistemas de ahuyentamiento diversos y variados, sin grandes resultados. En efecto, estas aves son poco sensibles a los ahuyentadores clásicos.

Sin embargo, la cometa FlyTrac© ha demostrado su eficacia en la materia. Siempre y cuando se cambie de lugar de forma periódica, garantiza una protección eficaz de los cultivos.

Las depredaciones de las palomas y otras tórtolas pueden evitarse mediante la combinación de diversas soluciones de ahuyentamiento.

El ahuyentador sonoro AviTrac® permite crear un entorno acústico estresante para las aves, lo que las obliga a abandonar la zona protegida.

Para la protección de los edificios, varios productos han demostrado su eficacia: los pinchos antipalomas (debe cubrirse bien la zona y no debe dejarse espacio para la llegada de las aves) y los cuencos listos para su uso de Bird Gel AgriProTech. Estas últimas desprenden un fuerte olor que aleja las aves (efecto de 2 años mínimo).

Los estorninos

Etourneau

Este pájaro, tan majo cuando se desplaza en solitario, deja de serlo cuando sale en bandada (¡pueden llegar a reunirse hasta un millón de ejemplares!)

Las depredaciones de estorninos son impresionantes por su gravedad y por la rapidez con la que se llevan a cabo.

Para desalojar a una bandada de estorninos de su "dormitorio", la emisión de gritos de angustia junto con gritos de depredadores, durante 2 o 3 días, en función de la implantación, es una solución eficaz.

Los diferentes modelos de ahuyentadores sonoros AviTrac® incluyen en su tarjeta sonidos de gritos de angustia de estorninos elegidos especialmente para este uso. Asimismo, la diversidad de sonidos disponibles reduce el efecto de tolerancia de las aves.

Las bandadas de estorninos pueden devorar hasta el 25 % de los granos de los silos en cuestión de horas. Puede crear una barrera física con una red de protección y así impedirles acceder a la comida.

Lo más fácil para luchar contra los estorninos, es simplemente evitar que no elijan domicilio cerca de sus parcelas o edificios.

A título preventivo, la cinta ahuyentadora AgriProTech, dispuesta a modo de "cortina" delante de la entrada de un cobertizo, simulará un movimiento y a la vez emitirá un sonido metálico, propicio a hacer huir a todas las especies de aves.

Los estorninos les tienen miedo a las aves rapaces como los gavilanes o los halcones, por lo que resulta sensato instalar cometas ahuyentadoras encima de sus parcelas más vulnerables.

Las grajillas (de la familia de los córvidos)

Choucas

Las grajillas forman parte de la familia de los córvidos, al igual que el cuervo y la corneja.

Sin embargo, tienen la condición de especie protegida y su ordenación está muy regulada.

Para combatir con eficacia contra esta ave que provoca estragos tanto en los cultivos hortícolas como en los edificios públicos o privados, el repelente sonoro AviTrac® resulta indispensable.

Emite, entre otros, gritos del depredador natural de las grajillas, el azor.

De este modo, ahuyenta de forma duradera a esta especie protegida pero indeseable.